UN ESTUDIO MUESTRA COMO LA JUSTICIA PENAL TRATA DE MANERA DIFERENTE A LAS MUJERES VICTIMAS DE VIOLENCIA DE GENERO
El machismo goza de buena salud en los tribunales
La Defensoría General de la Nación analizó causas judiciales y sentencias de todo el país. Y concluyó que hay “una discriminación que asegura la impunidad de estos crímenes.
La Justicia penal avala y ampara a la violencia machista. Esa es la principal –y terrorífica– conclusión que surge de una investigación que realizó la Defensoría General de la Nación. “El estudio demuestra que la Justicia penal otorga a las mujeres víctimas de violencia de género un tratamiento distinto del que brinda a otras víctimas. Ese trato diferenciado implica una discriminación que asegura la impunidad de estos crímenes y propende a su perpetuación”, reveló la titular del Ministerio Público de la Defensa, Stella Maris Martínez, al dar a conocer los hallazgos del relevamiento, que consistió en un análisis cualitativo de resoluciones judiciales adoptadas por jueces y tribunales de distintos puntos del país, en casos de violencia contra las mujeres en el ámbito de sus relaciones interpersonales y de abusos sexuales. El informe se presentó ayer, en vísperas del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, que se conmemora hoy con una concentración frente al Congreso, y múltiples actividades en las principales ciudades del país.
La violencia de género no forma parte de la agenda de la inseguridad urbana. Solo entran los casos que suceden en la vía pública y son generados por un extraño. Y deja afuera a los femicidios que ocurren en la esfera privada, cometidos por un conocido de la víctima, mayoritariamente su pareja o ex pareja”, cuestionó Martínez y comparó la resonancia mediática y política que tuvo el ataque que sufrió Carolina Píparo en una salidera bancaria, y la sucesión de al menos ocho casos de mujeres muertas como consecuencia de quemaduras generadas por sus parejas o ex en los primeros meses del año, luego del fallecimiento de Wanda Tadei (la esposa del baterista de Callejeros, recientemente imputado por el crimen), que no tuvieron tanta atención periodística ni una reacción de los poderes públicos.
Los resultados de la investigación sobre “Discriminación de género en las decisiones judiciales: Justicia penal y violencia de género” fueron presentados con un panel de lujo formado por las ministras de la Corte Suprema, Carmen Argibay y Elena Highton, la diputada porteña y filósofa feminista Diana Maffía, la abogada rosarina Susana Chiarotti, directora del Instituto de Género, Derecho y Desarrollo (Insgenar), y la directora general de Cooperación Internacional de la Cancillería, embajadora Julia Levi, con trayectoria en el movimiento de mujeres. Las panelistas destacaron la importancia de la investigación al poner en evidencia los sexismos que imperan en la Justicia. “Ojalá que la lean todos los jueces y juezas y operadores de la Justicia del país y lo estudien en las facultades de Derecho”, dijo Chiarotti. Argibay agregó que es frecuente escuchar en los tribunales como excusa cuando se hacen mal las cosas que “siempre se hizo así”. Y señaló que el curso de capacitación que se está impartiendo en todos los niveles de la Justicia, desde la Oficina de la Mujer, que ella encabeza, para incorporar la perspectiva de género en los tribunales, busca eliminar “el siempre se hizo así”.
La defensora general de la Nación señaló que el estudio encontró que los operadores de la Justicia penal no toman con “seriedad” las investigaciones sobre hechos de violencia de género; producen una “frecuente vulneración” de sus derechos durante la tramitación del proceso; y valoran las pruebas recolectadas “a la luz de prejuicios y estereotipos”, en particular los testimonios de las mujeres que denuncian, a quienes consideran como “mentirosas” o “fabuladoras”. “Si yo denuncio que me robaron el auto, me van a creer directamente; pero si digo que me violaron y no estoy golpeada ni con la ropa rota, no me creen”, ejemplificó Martínez. Con esta investigación, “se espera colaborar a visibilizar y erradicar algunas de las prácticas detectadas que tienen como resultado la impunidad de los hechos denunciados”, destacó.
“Para lograr la igualdad necesitamos que el Estado vea esta discriminación”, indicó Maffía. Y apuntó que, en realidad, el estudio analiza cómo son tratadas “las privilegiadas” que llegan a la Justicia. “Sabemos que sólo el 10 por ciento de las mujeres que sufren violencia llega a denunciar. Es desesperante ver el trato que reciben”, señaló.
Un dato preocupante, que aportó la jueza Highton de Nolasco, es que en el último año, en la ciudad de Buenos Aires, se archivaron o desestimaron el 66 por ciento de las causas penales iniciadas a partir de denuncias presentadas ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. Highton, no obstante, señaló el porcentaje como un dato positivo, dado que en el primer año de funcionamiento de la OVD, tenían ese destino el 89 por ciento de las causas penales. De las 14.145 personas denunciadas en los últimos dos años en esa Oficina, el 86 por ciento de las personas indicadas como autoras de los hechos de violencia son varones. En la amplia mayoría de los casos (85 por ciento), el agresor es pareja, ex pareja, concubino, cónyuge o novio de la víctima. El 71 por ciento de las personas afectadas son mujeres, el 13 por ciento niñas y el 11 por ciento niños.
Si la situación en la Justicia penal de la ciudad de Buenos Aires puede resultar alarmante, la titular del Ministerio Público se encargó de aclarar que en el resto del país es peor. “Las sentencias más claramente contrarias a los derechos de las mujeres –que fueron analizadas en el estudio– son del interior del país”, subrayó. “No faltan leyes” para castigar la violencia de género, “lo que falta es conocimiento y compromiso de los operadores judiciales” con la problemática, advirtió Martínez.
El estudio de la Defensoría General de la Nación fue realizado por la Comisión sobre Temáticas de Género del organismo, que lidera la abogada Mariela Asencio. La investigación encontró sobreseimientos o archivos dictados “sin que se haya adoptado ningún tipo de actividad investigativa o tras haber realizado una investigación solo en forma aparente, a pesar de que se podían identificar elementos de prueba útiles para constatar lo ocurrido”. En otros casos, “se dictó archivo o sobreseimiento tras invocar que la víctima no había probado ciertos extremos de su denuncia. De ese modo, la Justicia penal abdicó de investigar los hechos denunciados y trasladó esa carga a la víctima”. Otros casos analizados ponen en evidencia la arbitrariedad de la sentencia en la valoración de la prueba. El estudio encontró que en algunas causas, “el tribunal valoró los elementos de prueba que abonaban la versión del imputado y dejó de lado, sin ningún tipo de justificación, la prueba que respaldaba la versión de la víctima”. “En general –destacó Martínez–, los casos que presentan problemas en la valoración de la prueba evidencian la presencia e estereotipos y prejuicios de género.”
Además, en algunos de los casos estudiados, las víctimas fueron sometidas a ciertos análisis intrusivos sobre cuestiones que no formaban parte del hecho investigado: por ejemplo, a una mujer que había denunciado violación anal, se le realizó una revisión vaginal. Otra de las formas de “revictimización” encontrada consiste en someter a las denunciantes a interrogatorios relacionados con su pasado sexual o su conducta previa al abuso, a pesar de que sus antecedentes sexuales no guardaban relación con el hecho denunciado. “El estudio muestra que la impunidad que muchas veces rodea a estos casos es producto de la discriminación en la Justicia penal”, cerró Martínez.
jueves, 25 de noviembre de 2010
VIOLENCIA DOMESTICA - DONDE RECURRIR
- Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. Lavalle 1250, ciudad autónoma de Buenos Aires. Atiende de lunes a lunes, las 24 horas.
- 0-800-66-68537 (mujer) de la Dirección de la Mujer del gobierno porteño.
- Línea 137 de las brigadas de intervención del Programa Las Víctimas contra las Violencias, del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos. Atiende sólo en la ciudad de Buenos Aires.
- En provincia de Buenos Aires, teléfono 911. Deriva la llamada a un centro de atención especializado.
- Fundación Propuesta (zona sur del conurbano). 4247-0966; 4241-9065 o 4242-4050.
- 0-800-66-68537 (mujer) de la Dirección de la Mujer del gobierno porteño.
- Línea 137 de las brigadas de intervención del Programa Las Víctimas contra las Violencias, del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos. Atiende sólo en la ciudad de Buenos Aires.
- En provincia de Buenos Aires, teléfono 911. Deriva la llamada a un centro de atención especializado.
- Fundación Propuesta (zona sur del conurbano). 4247-0966; 4241-9065 o 4242-4050.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
domingo, 7 de noviembre de 2010
miércoles, 3 de noviembre de 2010
miércoles, 20 de octubre de 2010
QUE HACER FRENTE A UN CASO DE DISCRIMINACION
Todas aquellas personas cuyos derechos se ven afectados al ser discriminadas por su origen étnico o su nacionalidad, por sus opiniones políticas o sus creencias religiosas, por su género o identidad sexual, por padecer de alguna discapacidad o enfermedad, por su edad o por su aspecto físico pueden denunciar esta circunstancia y accionar legalmente.
El INADI recibira las presentaciones que realizan particulares, grupos o instituciones sobre situaciones o actos discriminatorios que afecten a individuos o grupos en todo el ámbito nacional .
El INADI esta facultado para recibir denuncias respecto de los actos discriminatorios enumerados en la ley Nº 23.592, donde se establece lo siguiente:
“Quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional, será obligado, a pedido del damnificado, a dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización y a reparar el daño moral y material ocasionados.
A los efectos del presente artículo se considerarán particularmente los actos u omisiones discriminatorios determinados por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos”
Frente a una denuncia que se refiera a alguno de los actos descriptos, el INADI podrá producir un dictamen en que el que se expresará si el hecho constituyó o no una situación discriminatoria.
¿Cómo hacer una denuncia?
Existen 3 maneras de realizar una presentación ante el Centro de Denuncias:
*Personalmente, presentando ante la Mesa de Entradas del INADI el siguiente formulario: http://www.inadi.gov.ar/downloads/fo..._denuncias.pdf
Dirección: 25 de Mayo 145 8º piso • C1002ABC Ciudad Autónoma de Buenos Aires •
Horario: de 8 a 20 horas.
*Por correo postal, enviando el formulario (http://www.inadi.gov.ar/downloads/fo..._denuncias.pdf) a la siguiente dirección:
Instituto Nacional contra la Discriminación
Centro de Denuncias
25 de Mayo 145 8º piso • C1002ABC Ciudad Autónoma de Buenos Aires •
*Online: completar el formulario de esta página: INADI
Es muy importante ademas de realizar la denuncia aportar al menos los datos de 2 testigos que puedan avalar la denuncia para que ésta tenga mas peso.
El dictamen en este sentido de la INADI es una prueba fundamental en las acciones que el damnificado puede entablar, ya se aen la orbita civil a los efectos de obtener un resarcimiento economico, como en la orbita penal.
El INADI recibira las presentaciones que realizan particulares, grupos o instituciones sobre situaciones o actos discriminatorios que afecten a individuos o grupos en todo el ámbito nacional .
El INADI esta facultado para recibir denuncias respecto de los actos discriminatorios enumerados en la ley Nº 23.592, donde se establece lo siguiente:
“Quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional, será obligado, a pedido del damnificado, a dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización y a reparar el daño moral y material ocasionados.
A los efectos del presente artículo se considerarán particularmente los actos u omisiones discriminatorios determinados por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos”
Frente a una denuncia que se refiera a alguno de los actos descriptos, el INADI podrá producir un dictamen en que el que se expresará si el hecho constituyó o no una situación discriminatoria.
¿Cómo hacer una denuncia?
Existen 3 maneras de realizar una presentación ante el Centro de Denuncias:
*Personalmente, presentando ante la Mesa de Entradas del INADI el siguiente formulario: http://www.inadi.gov.ar/downloads/fo..._denuncias.pdf
Dirección: 25 de Mayo 145 8º piso • C1002ABC Ciudad Autónoma de Buenos Aires •
Horario: de 8 a 20 horas.
*Por correo postal, enviando el formulario (http://www.inadi.gov.ar/downloads/fo..._denuncias.pdf) a la siguiente dirección:
Instituto Nacional contra la Discriminación
Centro de Denuncias
25 de Mayo 145 8º piso • C1002ABC Ciudad Autónoma de Buenos Aires •
*Online: completar el formulario de esta página: INADI
Es muy importante ademas de realizar la denuncia aportar al menos los datos de 2 testigos que puedan avalar la denuncia para que ésta tenga mas peso.
El dictamen en este sentido de la INADI es una prueba fundamental en las acciones que el damnificado puede entablar, ya se aen la orbita civil a los efectos de obtener un resarcimiento economico, como en la orbita penal.
MUTILACION GENITAL DE MUJERES
La mutilación genital de la mujer, a menudo denominada "circuncisión femenina", incluye todas las prácticas que implican la extirpación total o parcial de los genitales externos femeninos u otras lesiones a los órganos genitales femeninos, ya sea por motivos culturales, religiosos o por cualquier otra razón no terapéutica. Se conocen diferentes tipos de mutilación genital de la mujer que se practican en la actualidad. Incluyen:
Tipo I: escisión del prepucio, con o sin escisión parcial o total del clítoris;
Tipo II: escisión del clítoris con escisión total o parcial de los labios menores;
Tipo III: escisión total o parcial de los genitales externos y sutura/estrechamiento de la apertura vaginal (infibulación);
Tipo IV: pinchazos, perforaciones o incisiones en el clítoris y/o en los labios; estiramiento del clítoris y/o de los labios; cauterización mediante abrasión del clítoris y el tejido circundante;
raspado del tejido que rodea el orificio vaginal (cortes tipo angurya) o cortes de la vagina (cortes tipo gishiri);
introducción de sustancias corrosivas o hierbas en la vagina para causar una hemorragia, para tensarla o para reducir su tamaño; y cualquier otra práctica que se incluya en la anterior definición.
El tipo de mutilación genital de la mujer más común es la escisión del clítoris y los labios menores, que representa hasta un 80% de todos los casos; la forma más severa es la infibulación, que constituye entorno al 15% de todas las prácticas.
Consecuencias de la mutilación genital de la mujer para la salud
Las consecuencias inmediatas o a largo plazo que la mutilación genital de la mujer tiene para la salud varían según el tipo y la severidad de la práctica realizada.
Las complicaciones inmediatas incluyen dolor agudo, conmoción, hemorragia, retención de orina, ulceración de la región genital y lesiones del tejido adyacente. La hemorragia e infección pueden causar la muerte.
Recientemente ha aumentado la preocupación por la posibilidad de que se transmita el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) debido al empleo de un mismo instrumento en múltiples operaciones pero esta situación no ha sido objeto de una investigación detallada. Las consecuencias a largo plazo incluyen quistes y abscesos, formación de cicatriz queloide, daño de la uretra que ocasiona incontinencia urinaria, dispareunia (relaciones sexuales dolorosas) y disfunción sexual, además de dificultades en el parto.
Salud psicosexual y psicológica: la mutilación genital puede dejar secuelas permanentes en la vida y la mente de la mujer que la ha sufrido. A largo plazo, las mujeres pueden experimentar sentimientos de vacío, ansiedad y depresión.
¿Quién realiza la mutilación genital de la mujer, a personas de qué edad y por qué razones?
En culturas donde es una norma aceptada, la mutilación genital de la mujer es practicada por seguidores de todas las creencias religiosas así como animistas y no creyentes. Normalmente es un médico tradicional quien lleva a cabo la mutilación utilizando instrumentos rudimentarios y sin anestesia. Entre los más acaudalados de la sociedad puede ser realizada por personal sanitario cualificado en unas instalaciones sanitarias. La OMS se opone a la medicalización de todos los tipos de mutilación genital de la mujer.
La edad a la que se realiza la mutilación genital de la mujer varía dependiendo de la zona. Se lleva a cabo en menores de pocos días de edad, niñas y adolescentes y, ocasionalmente, en mujeres maduras.
Las razones que aducen las familias para pedir que se realice la mutilación genital de la mujer incluyen:
razones psicosexuales: reducción o eliminación del tejido sensible de los genitales externos, particularmente el clítoris, para atenuar el deseo sexual en las mujeres, mantener la castidad y virginidad antes del matrimonio y la fidelidad durante el matrimonio y aumentar el placer sexual masculino;
razones sociológicas: identificación con la herencia cultural, iniciación de las niñas a la condición de mujeres, integración social y mantenimiento de cohesión social;
razones de higiene y estéticas: los genitales externos femeninos se consideran sucios y antiestéticos y deben eliminarse para fomentar la higiene y proporcionar atractivo estético;
mitos: aumento de la fertilidad y promoción de la supervivencia de los hijos;
razones religiosas: algunas comunidades musulmanas practican la mutilación genital de la mujer creyendo que es una exigencia de la religión islámica. No obstante, la práctica precede al Islam.
Prevalencia y distribución de la mutilación genital de la mujer
La mayoría de las niñas y mujeres que han sufrido mutilación genital viven en 28 países africanos, aunque algunas viven en Asia y en el Oriente Medio. Además, cada vez se encuentran más casos en Europa, Australia, Canadá y EEUU, principalmente entre inmigrantes de estos países.
Actualmente, el número de niñas y mujeres que han sufrido mutilación genital se estima entre 100 y 140 millones. Se calcula que cada año, dos millones más de niñas se encuentran en riesgo de sufrir mutilación genital.
Tipo I: escisión del prepucio, con o sin escisión parcial o total del clítoris;
Tipo II: escisión del clítoris con escisión total o parcial de los labios menores;
Tipo III: escisión total o parcial de los genitales externos y sutura/estrechamiento de la apertura vaginal (infibulación);
Tipo IV: pinchazos, perforaciones o incisiones en el clítoris y/o en los labios; estiramiento del clítoris y/o de los labios; cauterización mediante abrasión del clítoris y el tejido circundante;
raspado del tejido que rodea el orificio vaginal (cortes tipo angurya) o cortes de la vagina (cortes tipo gishiri);
introducción de sustancias corrosivas o hierbas en la vagina para causar una hemorragia, para tensarla o para reducir su tamaño; y cualquier otra práctica que se incluya en la anterior definición.
El tipo de mutilación genital de la mujer más común es la escisión del clítoris y los labios menores, que representa hasta un 80% de todos los casos; la forma más severa es la infibulación, que constituye entorno al 15% de todas las prácticas.
Consecuencias de la mutilación genital de la mujer para la salud
Las consecuencias inmediatas o a largo plazo que la mutilación genital de la mujer tiene para la salud varían según el tipo y la severidad de la práctica realizada.
Las complicaciones inmediatas incluyen dolor agudo, conmoción, hemorragia, retención de orina, ulceración de la región genital y lesiones del tejido adyacente. La hemorragia e infección pueden causar la muerte.
Recientemente ha aumentado la preocupación por la posibilidad de que se transmita el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) debido al empleo de un mismo instrumento en múltiples operaciones pero esta situación no ha sido objeto de una investigación detallada. Las consecuencias a largo plazo incluyen quistes y abscesos, formación de cicatriz queloide, daño de la uretra que ocasiona incontinencia urinaria, dispareunia (relaciones sexuales dolorosas) y disfunción sexual, además de dificultades en el parto.
Salud psicosexual y psicológica: la mutilación genital puede dejar secuelas permanentes en la vida y la mente de la mujer que la ha sufrido. A largo plazo, las mujeres pueden experimentar sentimientos de vacío, ansiedad y depresión.
¿Quién realiza la mutilación genital de la mujer, a personas de qué edad y por qué razones?
En culturas donde es una norma aceptada, la mutilación genital de la mujer es practicada por seguidores de todas las creencias religiosas así como animistas y no creyentes. Normalmente es un médico tradicional quien lleva a cabo la mutilación utilizando instrumentos rudimentarios y sin anestesia. Entre los más acaudalados de la sociedad puede ser realizada por personal sanitario cualificado en unas instalaciones sanitarias. La OMS se opone a la medicalización de todos los tipos de mutilación genital de la mujer.
La edad a la que se realiza la mutilación genital de la mujer varía dependiendo de la zona. Se lleva a cabo en menores de pocos días de edad, niñas y adolescentes y, ocasionalmente, en mujeres maduras.
Las razones que aducen las familias para pedir que se realice la mutilación genital de la mujer incluyen:
razones psicosexuales: reducción o eliminación del tejido sensible de los genitales externos, particularmente el clítoris, para atenuar el deseo sexual en las mujeres, mantener la castidad y virginidad antes del matrimonio y la fidelidad durante el matrimonio y aumentar el placer sexual masculino;
razones sociológicas: identificación con la herencia cultural, iniciación de las niñas a la condición de mujeres, integración social y mantenimiento de cohesión social;
razones de higiene y estéticas: los genitales externos femeninos se consideran sucios y antiestéticos y deben eliminarse para fomentar la higiene y proporcionar atractivo estético;
mitos: aumento de la fertilidad y promoción de la supervivencia de los hijos;
razones religiosas: algunas comunidades musulmanas practican la mutilación genital de la mujer creyendo que es una exigencia de la religión islámica. No obstante, la práctica precede al Islam.
Prevalencia y distribución de la mutilación genital de la mujer
La mayoría de las niñas y mujeres que han sufrido mutilación genital viven en 28 países africanos, aunque algunas viven en Asia y en el Oriente Medio. Además, cada vez se encuentran más casos en Europa, Australia, Canadá y EEUU, principalmente entre inmigrantes de estos países.
Actualmente, el número de niñas y mujeres que han sufrido mutilación genital se estima entre 100 y 140 millones. Se calcula que cada año, dos millones más de niñas se encuentran en riesgo de sufrir mutilación genital.
martes, 19 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
LA PROSTITUCION Y LA TRATA SON VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
El 23 de setiembre de 1913 fue sancionada la ley 9143 conocida como Ley Palacios, primer intento en el continente para penalizar la explotación de la prostitución de mujeres y niñas.
En esta época, a la trata y tráfico de personas se la llamaba “trata de blancas” para diferenciarla de la trata de personas traídas de África, dirigida mayoritariamente la explotación laboral.
En 1936, se dicta otra Ley (12331) que prohíbe la instalación de prostíbulos y los controles policiales y sanitarios sobre las mujeres, terminándose con toda forma de reglamentación de la prostitución, por considerarla violatoria de la dignidad de las personas.
En 1949, se consagran los principios abolicionistas con la firma de la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (Naciones Unidas, 1949), ratificada por Argentina.
Actualmente, existe una amplia corriente que considera como una de las causas de la prostitución la demanda de los “clientes”, que es organizada por redes mafiosas de rufianes y proxenetas, con complicidades dentro del Estado, de las iglesias, de los medios de comunicación y el silencio cómplice de la mayor parte de la sociedad.
Para el abolicionismo, los explotadores y proxenetas deben ser penalizados sin importar el consentimiento de las víctimas o la edad de las mismas y jamás debe perseguirse a las personas en situación de prostitución.
A 97 años de la Ley Palacios, se impone más que nunca la lucha por el abolicionismo, como parte de los derechos humanos.
NI MAL NECESARIO NI TRABAJO
LA PROSTITUCION Y LA TRATA SON VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
SIN CLIENTES -PROSTITUYENTES NO HAY PROSTITUCION NI TRATA
POR LA REFORMA DE LA LEY CONTRA LA TRATA
POR EL DESMANTELAMIENTO DE LA REDES DE PROSTITUCIÓN
POR LA DEROGACIÓN DE LOS CÓDIGOS CONTRAVENCIONALES Y DE FALTAS QUE PENALIZAN A LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE PROSTITUCIÓN
En esta época, a la trata y tráfico de personas se la llamaba “trata de blancas” para diferenciarla de la trata de personas traídas de África, dirigida mayoritariamente la explotación laboral.
En 1936, se dicta otra Ley (12331) que prohíbe la instalación de prostíbulos y los controles policiales y sanitarios sobre las mujeres, terminándose con toda forma de reglamentación de la prostitución, por considerarla violatoria de la dignidad de las personas.
En 1949, se consagran los principios abolicionistas con la firma de la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena (Naciones Unidas, 1949), ratificada por Argentina.
Actualmente, existe una amplia corriente que considera como una de las causas de la prostitución la demanda de los “clientes”, que es organizada por redes mafiosas de rufianes y proxenetas, con complicidades dentro del Estado, de las iglesias, de los medios de comunicación y el silencio cómplice de la mayor parte de la sociedad.
Para el abolicionismo, los explotadores y proxenetas deben ser penalizados sin importar el consentimiento de las víctimas o la edad de las mismas y jamás debe perseguirse a las personas en situación de prostitución.
A 97 años de la Ley Palacios, se impone más que nunca la lucha por el abolicionismo, como parte de los derechos humanos.
NI MAL NECESARIO NI TRABAJO
LA PROSTITUCION Y LA TRATA SON VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
SIN CLIENTES -PROSTITUYENTES NO HAY PROSTITUCION NI TRATA
POR LA REFORMA DE LA LEY CONTRA LA TRATA
POR EL DESMANTELAMIENTO DE LA REDES DE PROSTITUCIÓN
POR LA DEROGACIÓN DE LOS CÓDIGOS CONTRAVENCIONALES Y DE FALTAS QUE PENALIZAN A LAS PERSONAS EN SITUACIÓN DE PROSTITUCIÓN
miércoles, 22 de septiembre de 2010
TRATA DE PERSONAS
Gustavo Aramburu El 22 de septiembre a las 13:21 Denunciar
La Trata de personas es un delito que a nivel mundial somete anualmente a millones de personas - 4 millones de adultos y 2 millones de niños y niñas- y genera ganancias estimadas en los 32.000 mil millones de dólares anuales, donde el 85% proviene del comercio sexual.
La Trata de Personas ocupa el tercer puesto entre los ilícitos más rentables del mundo, después del tráfico de drogas y la venta de armas, cifra preocupante para los organismos de la sociedad civil.
La explotación sexual es un mal que afecta a las sociedades de países pobres y de países ricos, entre las causas que favorecen su existencia está la pobreza, la desigualdad, el analfabetismo, la discriminación, la persecución, la violencia, la desintegración familiar y la lógica de la ley del mercado. La práctica de la explotación sexual genera violaciones de los derechos humanos, en especial de los grupos sociales que la sufren y constituyen sus víctimas directas, las mujeres y la infancia
En lo que se refiere a la trata de seres humanos, claro es, que un 90 por ciento de ese comercio tiene que ver con la explotación sexual, a menudo con la prostitución en toda regla, así como con otros tipos de comercio sexual, como clubes de striptease y pornografía.
La prostitución nunca es “voluntaria”
La prostitución forma parte de una utilización estructural de la mujer.
Muchas chicas que acaban en las garras de esos comerciantes de seres humanos, no puedeN imaginar lo terrible que puede ser su situación: violadas, vigiladas hasta por perros perros, maltratadas, encerradas, drogadas. Es demencial hablar de ‘voluntariedad’.”
Según evaluaciones internacionales, la delincuencia organizada gana casi tanto con la trata de mujeres como con el tráfico de armas o de drogas. Las fuerzas que actúan a favor de una legalización de la prostitución en Europa son muy poderosas, y económicamente fuertes.
Mañana se celebra el Día Internacional Contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niños y Niñas.
La Trata de personas es un delito que a nivel mundial somete anualmente a millones de personas - 4 millones de adultos y 2 millones de niños y niñas- y genera ganancias estimadas en los 32.000 mil millones de dólares anuales, donde el 85% proviene del comercio sexual.
La Trata de Personas ocupa el tercer puesto entre los ilícitos más rentables del mundo, después del tráfico de drogas y la venta de armas, cifra preocupante para los organismos de la sociedad civil.
La explotación sexual es un mal que afecta a las sociedades de países pobres y de países ricos, entre las causas que favorecen su existencia está la pobreza, la desigualdad, el analfabetismo, la discriminación, la persecución, la violencia, la desintegración familiar y la lógica de la ley del mercado. La práctica de la explotación sexual genera violaciones de los derechos humanos, en especial de los grupos sociales que la sufren y constituyen sus víctimas directas, las mujeres y la infancia
En lo que se refiere a la trata de seres humanos, claro es, que un 90 por ciento de ese comercio tiene que ver con la explotación sexual, a menudo con la prostitución en toda regla, así como con otros tipos de comercio sexual, como clubes de striptease y pornografía.
La prostitución nunca es “voluntaria”
La prostitución forma parte de una utilización estructural de la mujer.
Muchas chicas que acaban en las garras de esos comerciantes de seres humanos, no puedeN imaginar lo terrible que puede ser su situación: violadas, vigiladas hasta por perros perros, maltratadas, encerradas, drogadas. Es demencial hablar de ‘voluntariedad’.”
Según evaluaciones internacionales, la delincuencia organizada gana casi tanto con la trata de mujeres como con el tráfico de armas o de drogas. Las fuerzas que actúan a favor de una legalización de la prostitución en Europa son muy poderosas, y económicamente fuertes.
Mañana se celebra el Día Internacional Contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niños y Niñas.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Janusz Korczak
Janusz Korczak fue un médico polaco, reconocido pedagogo y escritor de literatura infantil.
Durante años estuvo a cargo de un orfanato , que fue obligado a trasladar al Guetto de Varsovia creado por los nazis en 1940, Korczak se mudó con los niños.
El 5 de agosto los soldados alemanes llegaron al Guetto para recoger a 192 huérfanos (algunas fuentes mencionan que fueron 196) y a una docena de empleados del orfelinato para llevarlos al campo de exterminio en Treblinka.
A Korczak le fue ofrecido un puesto en el parte polaca de Varsovia pero lo rehusó repetidas veces pues decía que no podía abandonar a sus niños y que sólo aceptaría la oferta si se le permitía llevar consigo a sus niños.
De este modo, el día señalado los niños vestidos con sus mejores ropas y cargando su juguete o libro favorito caminaban en procesión junto a Korczak hacia punto de embarque, rumbo a los campos de la muerte
El Martes 21 de septiembre a las 19 horas en el Museo del Holocausto, Montevideo 919, se descubrira un mural dedicado a el.
Durante años estuvo a cargo de un orfanato , que fue obligado a trasladar al Guetto de Varsovia creado por los nazis en 1940, Korczak se mudó con los niños.
El 5 de agosto los soldados alemanes llegaron al Guetto para recoger a 192 huérfanos (algunas fuentes mencionan que fueron 196) y a una docena de empleados del orfelinato para llevarlos al campo de exterminio en Treblinka.
A Korczak le fue ofrecido un puesto en el parte polaca de Varsovia pero lo rehusó repetidas veces pues decía que no podía abandonar a sus niños y que sólo aceptaría la oferta si se le permitía llevar consigo a sus niños.
De este modo, el día señalado los niños vestidos con sus mejores ropas y cargando su juguete o libro favorito caminaban en procesión junto a Korczak hacia punto de embarque, rumbo a los campos de la muerte
El Martes 21 de septiembre a las 19 horas en el Museo del Holocausto, Montevideo 919, se descubrira un mural dedicado a el.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
EDUCAR PARA LA NO VIOLENCIA
Mas allá de avances legislativos el tema o de presencia estatal, la violencia hacia las mujeres es un problema cultural, es decir, que es también un problema educativo.
Hay muchos cambios por delante.
El cambio curricular, es decir ofrecer una nueva mirada de los saberes, de la ciencia y la cultura que incluya a las mujeres y contribuya a valorar y a dignificar su papel en la sociedad.
Es urgente que se produzcan cambios curriculares que vayan desde la inclusión de nuevos contenidos en las "viejas" áreas y en las nuevas áreas o asignaturas a lo largo de toda vida escolar, a una selección de contenidos de acuerdo a una visión no androcéntrica y que no pondere los acontecimientos violentos e individualistas (la historia de los reyes vencedores y de sus guerras, no es la historia de la humanidad), pero también en la manera de impartir esos contenidos más acordes con los principios de cooperación y resolución pacífica de los conflictos.
Podríamos llamarlo educación para la paz.
Privilegiar el consenso y el acuerdo como forma racional y civilizada de solucionar adecuadamente los conflictos que se suscitan.
Asimismo debe velarse por la eliminación de estereotipos sexistas en los materiales educativos, algo sobre lo que ya numerosos estudios han señalado su importancia.
El núcleo familiar es lugar ineludible de enseñanza de valores, pero el sistema escolar no se queda atrás: en clase, los niños aprenden incluso más que insertos en su familia, ya que es ahí donde tiene su primera toma e contacto con el grupo de iguales, cosa que puede llegar a ser muy beneficiosa si por parte de los docentes se va educando en base a la igualdad, al respeto y a la no utilización de la violencia como forma de resolver conflicto alguno.
Hay muchos cambios por delante.
El cambio curricular, es decir ofrecer una nueva mirada de los saberes, de la ciencia y la cultura que incluya a las mujeres y contribuya a valorar y a dignificar su papel en la sociedad.
Es urgente que se produzcan cambios curriculares que vayan desde la inclusión de nuevos contenidos en las "viejas" áreas y en las nuevas áreas o asignaturas a lo largo de toda vida escolar, a una selección de contenidos de acuerdo a una visión no androcéntrica y que no pondere los acontecimientos violentos e individualistas (la historia de los reyes vencedores y de sus guerras, no es la historia de la humanidad), pero también en la manera de impartir esos contenidos más acordes con los principios de cooperación y resolución pacífica de los conflictos.
Podríamos llamarlo educación para la paz.
Privilegiar el consenso y el acuerdo como forma racional y civilizada de solucionar adecuadamente los conflictos que se suscitan.
Asimismo debe velarse por la eliminación de estereotipos sexistas en los materiales educativos, algo sobre lo que ya numerosos estudios han señalado su importancia.
El núcleo familiar es lugar ineludible de enseñanza de valores, pero el sistema escolar no se queda atrás: en clase, los niños aprenden incluso más que insertos en su familia, ya que es ahí donde tiene su primera toma e contacto con el grupo de iguales, cosa que puede llegar a ser muy beneficiosa si por parte de los docentes se va educando en base a la igualdad, al respeto y a la no utilización de la violencia como forma de resolver conflicto alguno.
lunes, 6 de septiembre de 2010
LOS HORRORES DE LA GUERRA
Se cumplen en estos dia un nuevo aniversario del comienzo de la segunda guerra mundial, la misma según las palabras de la canciller alemana en su 70 aniversario, Ángela Merkel, en Gdansk trajo consigo "años de injusticia, humillación y destrucción".
Fueron 60 millones de muertos en Europa como consecuencia de esa guerra, la mitad de los cuales eran civiles, victimas muchísimas veces de atrocidades inigualables, bombardeos intensivos, éxodos, hambre marchas forzadas, etc.
Jack Fuchs Sobreviviente de Auschwitz dice que Las atrocidades ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial y el holocausto no pueden abordarse ni analizarse de manera separada. El holocausto fue parte de la Segunda Guerra Mundial y los judíos si bien fueron el primordial objetivo de persecución del régimen nazi, no fueron el único.
Entre las víctimas de discriminación y persecución de la Alemania de Hitler estaban los opositores políticos (comunistas, socialistas, social-demócratas y sindicalistas, mayoritariamente). A ellos se sumaron los gitanos, los homosexuales, los testigos de Jehová
El que niega o minimiza el Holocausto también está negando la muerte en manos de los nazis de tres millones de polacos. El que niega el Holocausto también niega la muerte de más de veinte mil gitanos asesinados en Auschwitz-Birkenau, de negros, de homosexuales, de disidentes políticos, de miembros de la Iglesia Católica, de millones de seres humanos. Si se niega, se ignora la totalidad de la tragedia y creo que allí reside la peor de las desgracias.
El historiador Eric Hobsbawn nos ha puesto en guardia: “Hoy –afirma la historia es más que nunca revisada o incluso inventada por personas que no desean conocer el verdadero pasado, sino solamente un pasado que esté de acuerdo con sus intereses. Nuestra época es la época de la gran mitología histórica” Debemos evitarlo.
Y QUEMARON LOS LIBROS
"Allí donde se comienza quemando libros, se termina quemando hombres"
(Heinrich Heine).
En los aciagos días de la dictadura el destino final de muchos libros prohibidos era, entonces, arder en un pozo, en una hoguera común. Por orden de un juez de la dictadura fueron retirados del depósito del Centro Editor de América Latina, un millón y medio de libros que fueron quemados en un baldío de Sarandi. Cuentan que los libros ardieron durante casi 3 días, al mejor estilo de la obra Fahrenheit 451 cumpliendo la policía bonaerense la tarea que en la obra inolvidable de Ray Bradbury cumplían los bomberos.
El genial Bradbury dijo que no será necesaria la eficiencia del Jefe de bomberos Beattys y su kerosén si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe.
La deserción escolar y otros flagelos que de ella se derivan hacen estragos en nuestra sociedad. Coincide con fenómenos de pobreza, de exclusión y de escasa capacidad de las escuelas para contener a los chicos. Según datos de UNICEF en los últimos años han quedado fuera del sistema educativo de nuestro país medio millón de adolescentes entre los 12 y los 17 años.
Todos los niños de seis años quizás están en las aulas pero los índices de abandono en la escuela media son alarmantes, más de 900 mil estudiantes repitieron una o dos veces y según las últimas estadísticas, sólo un tercio de los jóvenes está en el último año del secundario, de aquellos que ingresaron.
Un triste RECUERDO, el de las llamas que destruyeron desde el Principito hasta alguna obra de Griselda Gambaro, o Enrique Medina en Sarandi y un llamado de atención a quienes nos gobiernan de que no hace falta la bonaerense o los bomberos de Bradbury para provocar un genocidio cultural y hasta social, basta con seguir asi.
(Heinrich Heine).
En los aciagos días de la dictadura el destino final de muchos libros prohibidos era, entonces, arder en un pozo, en una hoguera común. Por orden de un juez de la dictadura fueron retirados del depósito del Centro Editor de América Latina, un millón y medio de libros que fueron quemados en un baldío de Sarandi. Cuentan que los libros ardieron durante casi 3 días, al mejor estilo de la obra Fahrenheit 451 cumpliendo la policía bonaerense la tarea que en la obra inolvidable de Ray Bradbury cumplían los bomberos.
El genial Bradbury dijo que no será necesaria la eficiencia del Jefe de bomberos Beattys y su kerosén si el mundo empieza a llenarse de gente que no lee, que no aprende, que no sabe.
La deserción escolar y otros flagelos que de ella se derivan hacen estragos en nuestra sociedad. Coincide con fenómenos de pobreza, de exclusión y de escasa capacidad de las escuelas para contener a los chicos. Según datos de UNICEF en los últimos años han quedado fuera del sistema educativo de nuestro país medio millón de adolescentes entre los 12 y los 17 años.
Todos los niños de seis años quizás están en las aulas pero los índices de abandono en la escuela media son alarmantes, más de 900 mil estudiantes repitieron una o dos veces y según las últimas estadísticas, sólo un tercio de los jóvenes está en el último año del secundario, de aquellos que ingresaron.
Un triste RECUERDO, el de las llamas que destruyeron desde el Principito hasta alguna obra de Griselda Gambaro, o Enrique Medina en Sarandi y un llamado de atención a quienes nos gobiernan de que no hace falta la bonaerense o los bomberos de Bradbury para provocar un genocidio cultural y hasta social, basta con seguir asi.
jueves, 2 de septiembre de 2010
MUJERES TRAS LAS REJAS - LA OTRA CARA
El 86 % de las detenidas en cárceles federales son madres y jefas de hogar
El encarcelamiento de mujeres aumentó de “manera exponencial” en las prisiones federales del país: 350 por ciento en menos de dos décadas, según revela un estudio de la Defensoría General de la Nación, la Procuración Penitenciaria y el CELS. Siete de cada diez detenidas están procesadas o condenadas por violación a la Ley de Estupefacientes. Un amplio porcentaje está acusada de ser “mula” y es la primera vez que está detrás de las rejas.
La gran mayoría son madres y tenían hijos pequeños y/o adolescentes a cargo al momento de caer en prisión, que en muchas ocasiones sufren “situaciones directas de desamparo”. “Las mujeres están detenidas por la política criminal de persecución a los eslabones más débiles de la cadena de narcotráfico”, denunció en diálogo con Página/12 Laurana Malacalza, coordinadora del Area de Género del Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria.
El informe, que se presentó ayer en la Facultad de Derecho de la UBA, apunta a hacer visibles las particularidades que adquiere la privación de la libertad en el caso de las mujeres “por las gravísimas consecuencias que provoca en sus hijos menores de edad” y a plantear la necesidad de buscar alternativas al encierro como pena hegemónica para ellas.
“Existe una gran desproporción entre el daño social que producen los delitos por los que principalmente se encarcela a las mujeres en el sistema federal y el castigo al que son sometidas”, advierte el estudio, que lleva por título “Mujeres en prisión: los alcances del castigo”. La investigación describe todas las violencias, abusos y vulneración de derechos que sufren las mujeres detenidas, entre otras, “requisas vejatorias” que consisten “en desnudos totales y en la revisión de la zona vaginal y anal, que todavía se practican a pesar de estar prohibidas por la legislación internacional”.
Según datos oficiales, la población femenina en unidades del Servicio Penitenciario Federal (SPF) pasó de 298 en 1990 a 1039 en 2007. Los organismos que participaron del trabajo impulsan una reforma legislativa y de las prácticas judiciales que permita suspender el encierro cuando “se trata de mujeres primarias imputadas por delitos no violentos, como el caso del tráfico de drogas a pequeña escala”, se explicó ayer.
“Las mujeres llegan ahí porque hay políticas criminales irracionales y políticas judiciales absolutamente restrictivas”, consideró Fernanda López Puleiro, defensora pública oficial a cargo de la Secretaría de Política Institucional de la Defensoría General de la Nación, en la presentación del estudio. Puleiro estuvo acompañada de Gastón Chillier, director ejecutivo del CELS, y Francisco Mugnolo, procurador penitenciario de la Nación. “Claramente son víctimas de los delitos, más que perpetradoras”, analizó Chillier, sobre la singularidad de las mujeres en cárceles federales.
Como parte de la presentación, en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho, hubo un panel con especialistas que reflexionaron sobre los hallazgos de la investigación. Una de las expertas fue Malacalza. “Son muy preocupantes los índices de violencia de parte de los agentes federales hacia las mujeres detenidas”, indicó Malacalza a este diario.
La investigación advierte que el ejercicio de la violencia física por parte del SPF “no pareciera ser un hecho marginal y excepcional sino que hace referencia a prácticas cotidianas y sistemáticas: el 32 por ciento de las mujeres encarceladas reconoce haber presenciado situaciones de violencia física en prisión –golpes, patadas, empujones– ejercidas directamente por personal penitenciario sobre alguna detenida y el 8 por ciento afirma haber sido personalmente objeto de estas situaciones”. La investigación muestra que las mujeres encarceladas pertenecen a los sectores más vulnerables.
Para la realización del estudio se combinó información cualitativa y cuantitativa, y se llevó adelante una encuesta a 148 mujeres privadas de libertad del SPF, alojadas en distintas unidades del país. El estudio refleja que el 86 por ciento de las encuestadas son madres y en su gran mayoría encabezaban familias monoparentales en las que ejercían la jefatura del hogar.
Otro dato significativo es que casi la mitad de las presas son extranjeras. El 80 por ciento son primarias, es decir, no estuvieron detenidas en otra oportunidad. En el caso de las extranjeras, ese porcentaje es aún mayor: alcanza al 90 por ciento. El 55,4 por ciento de las encuestadas se encuentra con prisión preventiva, “una medida cautelar que, en tanto afecta derechos de rango constitucional, debe aplicarse con carácter excepcional”, advierte el informe.
El estudio denuncia particularmente el impacto del encierro de las mujeres sobre los hijos menores de edad que perdieron la convivencia con ellas: “Algunas de las consecuencias más reiteradas son el desmembramiento del grupo familiar, la pérdida de contacto con la madre, peregrinación por distintos hogares, incremento de la vulnerabilidad económica, abandono de los estudios o dificultad de aprendizaje, situación de explotación laboral infantil, depresión, problemas de salud, entre otros”.
El encarcelamiento de mujeres aumentó de “manera exponencial” en las prisiones federales del país: 350 por ciento en menos de dos décadas, según revela un estudio de la Defensoría General de la Nación, la Procuración Penitenciaria y el CELS. Siete de cada diez detenidas están procesadas o condenadas por violación a la Ley de Estupefacientes. Un amplio porcentaje está acusada de ser “mula” y es la primera vez que está detrás de las rejas.
La gran mayoría son madres y tenían hijos pequeños y/o adolescentes a cargo al momento de caer en prisión, que en muchas ocasiones sufren “situaciones directas de desamparo”. “Las mujeres están detenidas por la política criminal de persecución a los eslabones más débiles de la cadena de narcotráfico”, denunció en diálogo con Página/12 Laurana Malacalza, coordinadora del Area de Género del Comité contra la Tortura de la Comisión Provincial por la Memoria.
El informe, que se presentó ayer en la Facultad de Derecho de la UBA, apunta a hacer visibles las particularidades que adquiere la privación de la libertad en el caso de las mujeres “por las gravísimas consecuencias que provoca en sus hijos menores de edad” y a plantear la necesidad de buscar alternativas al encierro como pena hegemónica para ellas.
“Existe una gran desproporción entre el daño social que producen los delitos por los que principalmente se encarcela a las mujeres en el sistema federal y el castigo al que son sometidas”, advierte el estudio, que lleva por título “Mujeres en prisión: los alcances del castigo”. La investigación describe todas las violencias, abusos y vulneración de derechos que sufren las mujeres detenidas, entre otras, “requisas vejatorias” que consisten “en desnudos totales y en la revisión de la zona vaginal y anal, que todavía se practican a pesar de estar prohibidas por la legislación internacional”.
Según datos oficiales, la población femenina en unidades del Servicio Penitenciario Federal (SPF) pasó de 298 en 1990 a 1039 en 2007. Los organismos que participaron del trabajo impulsan una reforma legislativa y de las prácticas judiciales que permita suspender el encierro cuando “se trata de mujeres primarias imputadas por delitos no violentos, como el caso del tráfico de drogas a pequeña escala”, se explicó ayer.
“Las mujeres llegan ahí porque hay políticas criminales irracionales y políticas judiciales absolutamente restrictivas”, consideró Fernanda López Puleiro, defensora pública oficial a cargo de la Secretaría de Política Institucional de la Defensoría General de la Nación, en la presentación del estudio. Puleiro estuvo acompañada de Gastón Chillier, director ejecutivo del CELS, y Francisco Mugnolo, procurador penitenciario de la Nación. “Claramente son víctimas de los delitos, más que perpetradoras”, analizó Chillier, sobre la singularidad de las mujeres en cárceles federales.
Como parte de la presentación, en el Salón Rojo de la Facultad de Derecho, hubo un panel con especialistas que reflexionaron sobre los hallazgos de la investigación. Una de las expertas fue Malacalza. “Son muy preocupantes los índices de violencia de parte de los agentes federales hacia las mujeres detenidas”, indicó Malacalza a este diario.
La investigación advierte que el ejercicio de la violencia física por parte del SPF “no pareciera ser un hecho marginal y excepcional sino que hace referencia a prácticas cotidianas y sistemáticas: el 32 por ciento de las mujeres encarceladas reconoce haber presenciado situaciones de violencia física en prisión –golpes, patadas, empujones– ejercidas directamente por personal penitenciario sobre alguna detenida y el 8 por ciento afirma haber sido personalmente objeto de estas situaciones”. La investigación muestra que las mujeres encarceladas pertenecen a los sectores más vulnerables.
Para la realización del estudio se combinó información cualitativa y cuantitativa, y se llevó adelante una encuesta a 148 mujeres privadas de libertad del SPF, alojadas en distintas unidades del país. El estudio refleja que el 86 por ciento de las encuestadas son madres y en su gran mayoría encabezaban familias monoparentales en las que ejercían la jefatura del hogar.
Otro dato significativo es que casi la mitad de las presas son extranjeras. El 80 por ciento son primarias, es decir, no estuvieron detenidas en otra oportunidad. En el caso de las extranjeras, ese porcentaje es aún mayor: alcanza al 90 por ciento. El 55,4 por ciento de las encuestadas se encuentra con prisión preventiva, “una medida cautelar que, en tanto afecta derechos de rango constitucional, debe aplicarse con carácter excepcional”, advierte el informe.
El estudio denuncia particularmente el impacto del encierro de las mujeres sobre los hijos menores de edad que perdieron la convivencia con ellas: “Algunas de las consecuencias más reiteradas son el desmembramiento del grupo familiar, la pérdida de contacto con la madre, peregrinación por distintos hogares, incremento de la vulnerabilidad económica, abandono de los estudios o dificultad de aprendizaje, situación de explotación laboral infantil, depresión, problemas de salud, entre otros”.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
LA HISTORIA DE BRUNO Y SHMUEL
Bruno, un niño alemán de ocho años durante el régimen nazi en la Segunda Guerra Mundial, ignorante de la tragedia que rodea a su tiempo, es hijo de un estricto comandante que acaba de ser asignado a su nuevo puesto (como Obersturmbannführer) en un campo de concentración.
Bruno, que convive junto con su hermana mayor Gretel en un barrio acomodado de Berlín, se ve entonces repentinamente obligado a mudarse, trasladándose a un lugar aislado llamado "Auschwitz".
Bruno, molesto por la situación, se desespera por no encontrar ningún amigo con quien jugar en su nueva casa, más pequeña y con menos terreno para explorar, una de sus aficiones.
Desde su ventana se puede ver, al otro lado de la carretera, un grupo de casas tras una valla y mucha gente vestida con pijamas de rayas. Todos los que allí se encuentran son judíos confinados en el campo de concentración de Auschwitz. Bruno, en su inocencia, da por supuesto que son granjeros.
El tiempo pasa en la nueva casa. Los padres de Bruno recurren a los servicios de un tutor, el profesor Hr. Liszt, para ocuparse de la enseñanza escolar de Bruno y Gretel, pero Bruno no tarda en considerar al nuevo tutor como "el profesor más aburrido que pueda haber jamás", pues solo enseña Geografía e Historia en lugar de Artes, su asignatura favorita.
Bruno se pregunta qué estaría pasando en "Auschwitz" y por qué la gente va siempre vestida con un pijama rayado. Mientras tanto Gretel asimila las enseñanzas del profesor y el ideario del partido nazi.
Bruno realmente no comprende que están en tiempos de guerra. Un buen día, en una de sus exploraciones por los alrededores de la casa, siempre a escondidas de su familia, se encuentra a un niño al otro lado de la alambrada, de ocho años de edad, como él.
El niño se llama Shmuel . Bruno y Shmuel comienzan a quedar con regularidad, Bruno de vez en cuando le lleva comida (si no se la ha comido por el camino, ya que el lugar de exploración está lejos) y Shmuel habla a Bruno de cómo es su vida al otro lado de la alambrada, de cómo era antes y de su familia.
Bruno y Shmuel se hacen amigos. Esta amistad se mantiene incluso tras un incidente en el que Bruno reniega de su amigo Shmuel ante el teniente Kotler, cuando Shmuel es llevado a casa de Bruno para limpiar un montón de copas de cristal y es acusado de robar comida cuando realmente esta se la había ofrecido su amigo.
Bruno le pide disculpas a Shmuel días después; ya que Shmuel no había acudido en días a la cita tras la alambrada, Bruno pensaba que había perdido la amistad de su nuevo amigo. Así están, viéndose a escondidas, durante aproximadamente un año.
Los padres de Bruno deciden un buen día que ese no es un lugar adecuado para el crecimiento sus hijos, decisión que precipita la madre de Bruno al conocer la verdadera misión de su marido en el campo de concentración, ya que ella descubre que en el campo están asesinando a los judios cuando huele el humo que sale de un crematorio del mismo campo.
La madre y los niños partirían de Auschwitz en un par de días.
Bruno da la noticia de su traslado a Shmuel, justo el día en que Shmuel se encuentra triste porque no encuentra a su padre. Bruno decide ayudarle, ya que sería la última aventura antes de marchar de Auschwitz, y para liberarse de la vergüenza de haber traicionado a su amigo frente al teniente Kotler.
Deciden que al día siguiente, el último de la estancia de Bruno en Auschwitz, Bruno pasaría al otro lado de la alambrada, y disfrazado con ropas de prisionero que Shmuel podría conseguir fácilmente buscarían al padre de Shmuel.
Al día siguiente Bruno se disfraza con el pijama de rayas y cruza la alambrada: por fin Bruno y Shmuel están juntos. Mientras buscan al padre de Shmuel entre los barracones comienza a llover. Los soldados forman un grupo de prisioneros entre los que se encuentran Bruno y Shmuel.
El grupo es llevado a una cámara de gas, donde Bruno y Shmuel mueren juntos sin sospechar que el lugar no era un refugio para la lluvia, tal y como había pensado Bruno.
Los padres de Bruno se percatan de la ausencia del niño y lo buscan por los alrededores de la casa desesperadamente. Encuentran las ropas de Bruno frente a un agujero bajo la alambrada, es demasiado tarde, al final todos se dan cuenta de lo que ha sucedido, y nada más se puede hacer.
LAPIDACIONES EN IRAN
Sakineh Mohammadi Ashtiani cumple condena en una cárcel iraní acusada de haberle sido infiel a su marido, un delito penado con la lapidación en ese país. El gobierno argentino exhortó a Irán a detener la ejecución, sumándose al reclamo internacional.
'La República Argentina, fiel a su política de defensa y promoción de los derechos humanos y de la mujer, derecho a la vida e integridad física de las personas, exhorta al Gobierno iraní a que detenga la ejecución de la sentencia', expresó la Cancillería a través de un comunicado de prensa. Mediante la cartera que conduce Héctor Timerman Argentina se adhiere al 'reclamo generalizado de la comunidad internacional (contra la ejecución de esa mujer) al que nuestro país se suma, cumpliendo con la Declaración Universal de Derechos Humanos'.
Sakineh Ashtiani continúa en una cárcel iraní a la espera de que el Gobierno de su país decida el día de su muerte. Una muerte sobre la que tendrá su última palabra el tribunal islámico que la juzgó.
Hasta el momento, más de 200.000 personas firmaron para evitar su lapidación y a favor de su libertad. Organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/iran-lapidacion-mujer o Human Rights Watch http://www.hrw.org/es están llevando a cabo una campaña en su defensa.
El caso de esta mujer de 43 años se dio a conocer a través de la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, que informó sobre la terrible situación en la que se encontraba esta mujer, madre de dos hijos, Farideh y Sajjad. Condenada en 2006 por mantener con el primo de su marido 'una relación ilícita' -así caratula el Código Penal iraní cualquier relación fuera del matrimonio-, recibió como castigo 99 latigazos así como la pérdida de su libertad.
Posteriormente el primo de su marido fue juzgado por el asesinato del esposo de Ashtiani. El tribunal concluyó que ella y el familiar de su marido habían mantenido la relación antes de que Ashtiani fuera viuda, por lo que habían cometido 'adulterio'. Este tipo de delito está sancionado con la lapidación en el código penal vigente en Irán desde la revolución islámica de 1979.
Ashtiani confesó, durante la serie de interrogatorios a los que fue sometida, el adulterio. De nada sirvió que luego se retractara alegando que había sido coaccionada o que pidiera clemencia. Entre las desprolijidades se puede observar que no fueron tomadas en cuenta las declaraciones del ayatolá Mohammad Ebrahim Yannati asegurando que no había base religiosa para imponer tal castigo a Ashtiani ni las críticas de las organizaciones de derechos humanos que llevan años denunciando la falta de garantías del sistema judicial iraní.
Una vez difundido el caso la opinión pública internacional ya estaba de su lado y clamando por su liberación. En respuesta a estas reacciones las autoridades iraníes anunciaron que Ashtiani no sería lapidada, aunque no precisaron que se le fuera a conmutar la pena de muerte, es decir que podría ser ejecutada en 'cualquier momento', como sigue alertando Amnistía Internacional.
El anuncio quedó claro con las palabras del jefe de la autoridad judicial iraní que manifestó que 'por el momento' se suspendía el veredicto 'por razones humanitarias' aunque era algo 'definitivo y aplicable'. Estas declaraciones fueron corregidas por el ministro de Exteriores iraní, Manucher Mottaki, que aseguró pocos días después que 'la justicia iraní no ha suspendido la lapidación'.Políticos y compromisos
Desde Brasil el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, durante un acto en campaña electoral, aseguró estar dispuesto a recibir a la mujer en su país. Frente a ello la respuesta del mandatario iraní, Mahmud Ahmadinejad, no tardó en dejar en claro que la mujer acusada no sería deportada al país suramericano.Francia también pidió a la Unión Europea sanciones contra Irán para impedir la lapidación de esta mujer.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, ha pedido a las 27 naciones del bloque el envío de una advertencia común a Irán, acompañada de sanciones, para así salvar la vida de Sakineh Mohammadi Ashtiani.
El ministro ha criticado que las actuaciones hasta ahora se han limitado a declaraciones poco eficaces, y por eso pidió al Consejo Europeo, 'nuevas medidas'.A su vez, en respuesta a la campaña internacional a favor de Ashtiani las autoridades iraníes difundieron un video de la mujer en un programa de la televisión estatal el 11 de agosto.
Allí aparecía la mujer con un velo que solo dejaba ver una parte ínfima de su rostro, donde confesaba haber sido cómplice del asesinato de su marido en 2005 y que tuvo una relación con el primo de éste, a quien culpó del crimen. En esta entrevista, grabada en la prisión de Tabriz, donde reside Ashtiani desde hace cuatro años, cuenta detalles del asesinato de su esposo y criticó la inferencia de los medios de comunicación occidentales en su caso.
También negó conocer a Mohammad Mostafaéi, el abogado que la defendió, quien buscó refugio en Noruega para evitar las represalias por haber hecho pública la situación de su defendida. 'Yo le digo a Mostafaeí: ¿cómo te atrevés a usar mi nombre, a mentir en mi nombre, a decir cosas sobre mí que no son verdad?', aseguró Ashtiani.
El abogado precisó que la confesión televisada fue realizada bajo presión. Idea respaldada por el otro abogado de Ashtiani, Houtan Kian, quien explicó que se grabó como resultado de dos días de tortura. 'Fue golpeada con dureza y torturada hasta que aceptó aparecer frente a la cámara', declaró Kian al diario inglés The Guardian.Hastían es de la minoría azerí y casi no entiende el persa.
'No hay pruebas en su caso que justifiquen esta sentencia inhumana', ha denunciado la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, la primera en dar la voz de alarma.
La campaña respondía al llamamiento del abogado de Ashtiani, Mohammad Mostafaeí, quien, agotadas todas las instancias, difundió el caso en su blog. Desde entonces, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, entre otras, se han sumado a la movilización internacional pidiendo su perdón.Lapidación reglamentada Segun Amnesty Internacional, desde 2002 han muerto lapidados en Irán al menos seis hombres y una mujer. Los últimos han sido Houshang Khodadadeh y otro hombre no identificado que fueron lapidados a finales de diciembre de 2008, y más recientemente, el 5 de marzo de 2009, un hombre llamado Vali Azad, lapidado en secreto en la prisión de Lakan, en el noroeste de Irán.
Además, el 19 de febrero de 2009 fue ejecutado Abdollah Farivar Moghaddam, que había sido condenado a lapidación por 'adulterio estando casado'. Sin embargo, su familia fue informada un día antes de que iba a ser ahorcado. A Kobra N. se le ha conmutado la condena de lapidación por 100 latigazos; Soghra Mola’i fue absuelta del cargo de adulterio tras una nueva investigación aunque tiene que cumplir condena de prisión por complicidad en el asesinato de su esposo; se cree que la condena de lapidación impuesta a Fatemeh se ha anulado tras ser juzgada de nuevo y absuelta del cargo de adulterio aunque tiene que cumplir una condena de prisión en relación con la muerte de un hombre.
Desde 1999, en el norte de Nigeria, la sharia permite castigar con la lapidación el adulterio. En Afganistán sucede los mismo.Para este tipo de condena la persona es enterrada hasta el pecho y golpeada hasta la muerte con piedras que no sean tan grandes como para matarla de forma instantánea ni tan pequeñas que no le causen daño, tal como establece el código penal de la República Islámica.De acuerdo con el código penal vigente se establece la lapidación para los adúlteros, pero de acuerdo con esa polémica interpretación de la sharía (ley islámica), el delito debe probarse por la confesión repetida del acusado o el testimonio de cuatro testigos varones (o de tres hombres y dos mujeres).
Es que esto está pautado justamente como un proceso que puede realizarse con el amparo de la ley como lo indican los artículos 98 al 107 del Código Penal iraní, que incluso establece quién debe tirar la primera piedra.Los artículos precisan que se entierra en un agujero al condenado, 'hasta la cintura' si es un hombre y 'hasta por encima de los senos' en el caso de las mujeres, especifica el artículo 102. De escapar del agujero se garantiza el perdón si no hubiera testigos (artículo 103).
En el filme 'La lapidación de Soraya M.', basado en el libro del mismo título de Freidoune Sahebjam, se puede observar que se trata de una de las muertes más horribles y desgarradoras. Es que las piedras van golpeando la parte superior del cuerpo, este se balancea, y depende de la intensidad con que se tiran las piedras y de la puntería, cómo se irá lacerando al cuerpo semi enterrado. La sangre va apareciendo, lentamente, pero nadie se detiene.
Ninguno de los que están presentes comprende la clemencia ni la piedad. Si la condena fue fruto de la confesión, como intentan presentar al caso de Sakineh Ashtiani, es el juez quien arrojará la primera piedra. De haber testigos, serían ellos y luego el juez y el resto de los presentes en la ejecución que por ley no pueden ser menos de tres.
Como las lapidaciones despiertan muchas polémicas, suelen celebrarse a puerta cerrada y se hace más dificultoso establecer el tipo de personas que acceden a este tipo de castigo. Después de todo, quienes participan no solamente lanzan las piedras para asesinar a la persona que esta enterrada e indefensa sino que apoyan este tipo de atrocidades
'La República Argentina, fiel a su política de defensa y promoción de los derechos humanos y de la mujer, derecho a la vida e integridad física de las personas, exhorta al Gobierno iraní a que detenga la ejecución de la sentencia', expresó la Cancillería a través de un comunicado de prensa. Mediante la cartera que conduce Héctor Timerman Argentina se adhiere al 'reclamo generalizado de la comunidad internacional (contra la ejecución de esa mujer) al que nuestro país se suma, cumpliendo con la Declaración Universal de Derechos Humanos'.
Sakineh Ashtiani continúa en una cárcel iraní a la espera de que el Gobierno de su país decida el día de su muerte. Una muerte sobre la que tendrá su última palabra el tribunal islámico que la juzgó.
Hasta el momento, más de 200.000 personas firmaron para evitar su lapidación y a favor de su libertad. Organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional http://www.es.amnesty.org/actua/acciones/iran-lapidacion-mujer o Human Rights Watch http://www.hrw.org/es están llevando a cabo una campaña en su defensa.
El caso de esta mujer de 43 años se dio a conocer a través de la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, que informó sobre la terrible situación en la que se encontraba esta mujer, madre de dos hijos, Farideh y Sajjad. Condenada en 2006 por mantener con el primo de su marido 'una relación ilícita' -así caratula el Código Penal iraní cualquier relación fuera del matrimonio-, recibió como castigo 99 latigazos así como la pérdida de su libertad.
Posteriormente el primo de su marido fue juzgado por el asesinato del esposo de Ashtiani. El tribunal concluyó que ella y el familiar de su marido habían mantenido la relación antes de que Ashtiani fuera viuda, por lo que habían cometido 'adulterio'. Este tipo de delito está sancionado con la lapidación en el código penal vigente en Irán desde la revolución islámica de 1979.
Ashtiani confesó, durante la serie de interrogatorios a los que fue sometida, el adulterio. De nada sirvió que luego se retractara alegando que había sido coaccionada o que pidiera clemencia. Entre las desprolijidades se puede observar que no fueron tomadas en cuenta las declaraciones del ayatolá Mohammad Ebrahim Yannati asegurando que no había base religiosa para imponer tal castigo a Ashtiani ni las críticas de las organizaciones de derechos humanos que llevan años denunciando la falta de garantías del sistema judicial iraní.
Una vez difundido el caso la opinión pública internacional ya estaba de su lado y clamando por su liberación. En respuesta a estas reacciones las autoridades iraníes anunciaron que Ashtiani no sería lapidada, aunque no precisaron que se le fuera a conmutar la pena de muerte, es decir que podría ser ejecutada en 'cualquier momento', como sigue alertando Amnistía Internacional.
El anuncio quedó claro con las palabras del jefe de la autoridad judicial iraní que manifestó que 'por el momento' se suspendía el veredicto 'por razones humanitarias' aunque era algo 'definitivo y aplicable'. Estas declaraciones fueron corregidas por el ministro de Exteriores iraní, Manucher Mottaki, que aseguró pocos días después que 'la justicia iraní no ha suspendido la lapidación'.Políticos y compromisos
Desde Brasil el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, durante un acto en campaña electoral, aseguró estar dispuesto a recibir a la mujer en su país. Frente a ello la respuesta del mandatario iraní, Mahmud Ahmadinejad, no tardó en dejar en claro que la mujer acusada no sería deportada al país suramericano.Francia también pidió a la Unión Europea sanciones contra Irán para impedir la lapidación de esta mujer.
El ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, ha pedido a las 27 naciones del bloque el envío de una advertencia común a Irán, acompañada de sanciones, para así salvar la vida de Sakineh Mohammadi Ashtiani.
El ministro ha criticado que las actuaciones hasta ahora se han limitado a declaraciones poco eficaces, y por eso pidió al Consejo Europeo, 'nuevas medidas'.A su vez, en respuesta a la campaña internacional a favor de Ashtiani las autoridades iraníes difundieron un video de la mujer en un programa de la televisión estatal el 11 de agosto.
Allí aparecía la mujer con un velo que solo dejaba ver una parte ínfima de su rostro, donde confesaba haber sido cómplice del asesinato de su marido en 2005 y que tuvo una relación con el primo de éste, a quien culpó del crimen. En esta entrevista, grabada en la prisión de Tabriz, donde reside Ashtiani desde hace cuatro años, cuenta detalles del asesinato de su esposo y criticó la inferencia de los medios de comunicación occidentales en su caso.
También negó conocer a Mohammad Mostafaéi, el abogado que la defendió, quien buscó refugio en Noruega para evitar las represalias por haber hecho pública la situación de su defendida. 'Yo le digo a Mostafaeí: ¿cómo te atrevés a usar mi nombre, a mentir en mi nombre, a decir cosas sobre mí que no son verdad?', aseguró Ashtiani.
El abogado precisó que la confesión televisada fue realizada bajo presión. Idea respaldada por el otro abogado de Ashtiani, Houtan Kian, quien explicó que se grabó como resultado de dos días de tortura. 'Fue golpeada con dureza y torturada hasta que aceptó aparecer frente a la cámara', declaró Kian al diario inglés The Guardian.Hastían es de la minoría azerí y casi no entiende el persa.
'No hay pruebas en su caso que justifiquen esta sentencia inhumana', ha denunciado la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, la primera en dar la voz de alarma.
La campaña respondía al llamamiento del abogado de Ashtiani, Mohammad Mostafaeí, quien, agotadas todas las instancias, difundió el caso en su blog. Desde entonces, Amnistía Internacional y Human Rights Watch, entre otras, se han sumado a la movilización internacional pidiendo su perdón.Lapidación reglamentada Segun Amnesty Internacional, desde 2002 han muerto lapidados en Irán al menos seis hombres y una mujer. Los últimos han sido Houshang Khodadadeh y otro hombre no identificado que fueron lapidados a finales de diciembre de 2008, y más recientemente, el 5 de marzo de 2009, un hombre llamado Vali Azad, lapidado en secreto en la prisión de Lakan, en el noroeste de Irán.
Además, el 19 de febrero de 2009 fue ejecutado Abdollah Farivar Moghaddam, que había sido condenado a lapidación por 'adulterio estando casado'. Sin embargo, su familia fue informada un día antes de que iba a ser ahorcado. A Kobra N. se le ha conmutado la condena de lapidación por 100 latigazos; Soghra Mola’i fue absuelta del cargo de adulterio tras una nueva investigación aunque tiene que cumplir condena de prisión por complicidad en el asesinato de su esposo; se cree que la condena de lapidación impuesta a Fatemeh se ha anulado tras ser juzgada de nuevo y absuelta del cargo de adulterio aunque tiene que cumplir una condena de prisión en relación con la muerte de un hombre.
Desde 1999, en el norte de Nigeria, la sharia permite castigar con la lapidación el adulterio. En Afganistán sucede los mismo.Para este tipo de condena la persona es enterrada hasta el pecho y golpeada hasta la muerte con piedras que no sean tan grandes como para matarla de forma instantánea ni tan pequeñas que no le causen daño, tal como establece el código penal de la República Islámica.De acuerdo con el código penal vigente se establece la lapidación para los adúlteros, pero de acuerdo con esa polémica interpretación de la sharía (ley islámica), el delito debe probarse por la confesión repetida del acusado o el testimonio de cuatro testigos varones (o de tres hombres y dos mujeres).
Es que esto está pautado justamente como un proceso que puede realizarse con el amparo de la ley como lo indican los artículos 98 al 107 del Código Penal iraní, que incluso establece quién debe tirar la primera piedra.Los artículos precisan que se entierra en un agujero al condenado, 'hasta la cintura' si es un hombre y 'hasta por encima de los senos' en el caso de las mujeres, especifica el artículo 102. De escapar del agujero se garantiza el perdón si no hubiera testigos (artículo 103).
En el filme 'La lapidación de Soraya M.', basado en el libro del mismo título de Freidoune Sahebjam, se puede observar que se trata de una de las muertes más horribles y desgarradoras. Es que las piedras van golpeando la parte superior del cuerpo, este se balancea, y depende de la intensidad con que se tiran las piedras y de la puntería, cómo se irá lacerando al cuerpo semi enterrado. La sangre va apareciendo, lentamente, pero nadie se detiene.
Ninguno de los que están presentes comprende la clemencia ni la piedad. Si la condena fue fruto de la confesión, como intentan presentar al caso de Sakineh Ashtiani, es el juez quien arrojará la primera piedra. De haber testigos, serían ellos y luego el juez y el resto de los presentes en la ejecución que por ley no pueden ser menos de tres.
Como las lapidaciones despiertan muchas polémicas, suelen celebrarse a puerta cerrada y se hace más dificultoso establecer el tipo de personas que acceden a este tipo de castigo. Después de todo, quienes participan no solamente lanzan las piedras para asesinar a la persona que esta enterrada e indefensa sino que apoyan este tipo de atrocidades
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